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Innovación en baterías de litio será puesta a prueba en el espacio

Innovación en baterías de litio será puesta a prueba en el espacio

22/03/2021


La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) llevará la tecnología de las baterías de estado sólido a la Estación Espacial internacional con el objetivo de corroborar el buen funcionamiento de esta tecnología en una situación en la que la temperatura juega un papel fundamental, lo que podría ayudar a reducir el tamaño de los acumuladores y a reducir su peso.

En exploración espacial, se hace referencia al uso de baterías de litio convencionales en equipos especiales en los que se puede crear un entorno operativo seguro para ellas. Por ello, JAXA se propuso buscar formas de sortear esta deficiencia y en 2016, y tras un proceso de selección de colaboradores, la corporación industrial y de ingeniería japonesa Hitachi Zosen fue elegida para cooperar en el desarrollo de una batería de estado sólido que pudiera rendir en el espacio.

Como resultado, se obtuvo una batería sólida que se instalará en el equipo de soporte de carga útil pequeña (SPySE) y se conectará a la Plataforma de Experimentos Expuestos Pequeños (i-SEEP) situada en el exterior del módulo de investigación japonés “Kibo”. Las 15 celdas, cada una de ellas con una carga eléctrica de 140 mAh, darán lugar a una batería con un factor de forma de 65 mm x 52 mm x 2,7 mm y una capacidad de 2,1 Ah que permanecerá seis meses a prueba para comprobar el resultado de su rendimiento.

El equipo que ha desarrollado esta batería pretende usar esta misma tecnología para los vehículos de exploración de la superficie de la Luna y de Marte. Además, al no necesitar calentamiento para lograr alcanzar temperaturas en las que su funcionamiento sea óptimo, se debería reducir el consumo de energía de los equipos que precisan baterías para funcionar en el espacio.

Las baterías que utilizan materiales sólidos para el electrolito no son tan susceptibles a los cambios térmicos, ya que su estructura mejora la estabilidad y la seguridad manteniendo su forma incluso si se daña el electrolito, lo que las hace menos susceptibles a un cortocircuito.

Con esta solución, la densidad de energía aumenta de forma considerable, lo que quiere decir que una batería en estado sólido en un vehículo eléctrico (o en un dispositivo eléctrico) ofrecería el doble de autonomía ocupando y pesando lo mismo gracias a que no será necesario incluir protectores de gran grosor para luchar contra las bajas temperaturas.



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Escrito por: Electrotransporte
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