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Dinamarca fabrica hidrógeno verde para vehículos livianos y transporte pesado

17/11/2021


En medio de los esfuerzos por reducir las emisiones de CO2 en el mundo, uno de los desafíos está centrado en lograr este objetivo a través del transporte y la industria automotriz, para lo cual el hidrógeno verde también promete convertirse en una tecnología viable y eficiente.

En Dinamarca, la empresa danesa Everfuel y Siemens Gamesa están impulsando un proyecto que fabrica hidrógeno verde para impulsar el uso de la electricidad sin contaminar.

El prototipo de Siemens Gamesa en Dinamarca que produce hidrógeno verde a partir del viento, sin conexión a la red, ha comenzado a suministrar este combustible 100% limpio, lo que supone todo un hito para conseguir la neutralidad de carbono en 2050.

Esta instalación, que consta de un aerogenerador de Siemens Gamesa de 3 MW que produce electricidad limpia para alimentar un electrolizador de 400 MW- ha generado por primera vez hidrógeno verde, que ha sido distribuido por la danesa Everfuel a las estaciones de servicio del país, especialmente para los taxis.

Además, una vez producido el hidrógeno para transportar a la red con la que se alimenten las industrias, el transporte pesado o incluso los vehículos livianos que tienen sistema de pila de combustible, la energía sobrante se almacena en baterías de última generación de forma que alimenten a los electrolizadores cuando no haya viento y de ese modo se podrá producir más hidrógeno verde.

Y si esta instalación está conectada a la red eléctrica, esas mismas baterías podrían distribuir esa energía eléctrica renovable a la red.

Cabe precisar que el hidrógeno es el modo de almacenar la energía de los recursos naturales a través de electrólisis y almacenarlo para poder transformarlo en energía eléctrica nuevamente al momento que sea necesario. Para eso, hay que usar el viento y el sol que, aunque sean intermitentes, son infinitos, abundantes y democráticos.

Así, la combinación de la turbina eólica, las baterías y el electrolizador, tiene el potencial para permitir la producción de «hidrógeno verde» a escala industrial y en muy corto plazo.

Uno de los grandes problemas que siempre se adjudicó a este modo de generación de energía eléctrica sustentable es su costo, y según Siemens Gamesa, esa ecuación empieza a equilibrarse con estos sistemas autónomos.

Se los denomina “modo isla” debido a que no necesitan estar conectados a ninguna fuente de energía externa, y funcionan completamente aislados, interactuando con la naturaleza para la creación de electricidad y del proceso para transformarla en hidrógeno. La conexión exterior es de salida de energía y no de ingreso.

La diferencia de este método aplicado por Everfuel y Siemens Gamesa con otros similares, es que generalmente, para momentos en los que no haya viento, una conexión a la red eléctrica permitía que los electrolizadores continuaran generando el hidrógeno, pero eso hacía que dejara de ser verde por estar utilizando recursos artificiales.

Si se quiere estar aislado de energía externa para todo el proceso, hay dos caminos para tomar: usar baterías como están haciendo en Dinamarca, o utilizar el mismo buffer de hidrógeno que se genera en la planta, para sostener la propia producción.

Debate

El debate de este proceso en particular que se lleva en el país escandinavo, tiene que ver con las enormes máquinas recolectoras de viento y por la contaminación que la industria metalúrgica puede generar solo para fabricarlas. Cada día, las dimensiones de los molinos de energía eólica son mayores, con algunos que prácticamente tienen el tamaño de un departamento de dos ambientes, sin contar las aspas.

Sin embargo, si la producción de hidrógeno verde permite alimentar a la industria y con ello reemplazar la electricidad contaminante, el círculo se empezará a cerrar.


Escrito por: Electrotransporte
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