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Electromovilidad en Perú: el desafío por una efectiva y óptima infraestructura de carga

06/06/2022


La industria automotriz se encuentra en medio de una transición hacia un modelo de transporte más sostenible y cuidadoso con el medioambiente. A nivel mundial, China, Europa y Estados Unidos lideran el mercado de la movilidad eléctrica y desde hace algunos años este proyecto se viene implementando en los países de América Latina, como Colombia, Brasil, Chile, Perú y Bolivia no ha sido la excepción. “La electromovilidad es importante en nuestro entorno al ser una solución para la crisis climática que enfrentamos”, comenta el director de la división Power Systems para el Clúster Andino en Schneider Electric, Andrés Diaz.

Según datos de la Asociación Automotriz del Perú (AAP) las ventas de autos híbridos y eléctricos en nuestro país al cierre de los primeros cuatro meses de este año mantuvo un comportamiento positivo, ya que se comercializaron 744 unidades, cifra mayor en 136.2% y 409.6% respecto a similar periodo del 2021 y 2022, respectivamente. Según el tipo de tecnología se conoce que se comercializaron 30 vehículos eléctricos puros o BEV (Battery Electric Vehicle), una cifra superior en 150% en comparación con el primer cuatrimestre del año pasado.

En este mismo periodo, los vehículos híbridos convencionales o HEV (Hybrid Electric Vehicle) se comercializaron 658 unidades, cifra mayor en 121.5% respecto al 2021; mientras que de los híbridos enchufables o PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle) se vendieron 56 unidades, un incremento de 833.3% si lo comparamos con el primer cuatrimestre del año pasado.

Carga eficiente de vehículos eléctricos

Sin embargo, además del crecimiento en las ventas de vehículos eléctricos, también se debe considerar algunos desafíos asociados con la óptima infraestructura. “Todo el sistema de transporte es responsable de la contaminación con cerca del 27% de las emisiones globales de carbono. Por ello, es fundamental y estratégico tener un cambio rápido en la infraestructura del transporte”, explica Andrés Diaz.

En ese sentido, uno de los proyectos del Plan Nacional de Masificación de Infraestructura de Carga, elaborado por AEDIVE Perú, plantea que con 16.5 millones de dólares se podría instalar alrededor de 49 electrolineras de carga rápida, distribuidas cada 50 kilómetros a lo largo de la Panamericana Norte y Sur de Lima.

Es importante darle la magnitud y el impacto que sería tener una electrolinera de carga rápida cada 50 kilómetros, ya que es más que suficiente para la demanda de aquí en varios años. Además, es viable desarrollarla, tanto con la empresa privada, como con asociaciones público-privadas y empresas distribuidoras de energía, muchas de ellas estatales. Con un esfuerzo público-privado se puede hacer posible esta infraestructura de carga”, comenta Edwin Zorrilla, gerente de Ventas para Perú y Bolivia de la unidad Power Systems, de Schneider Electric.

Es así que Zorrilla apunta que para realizar este tipo de optimización de carga se puede empezar con 15 o 20 estaciones, en lugares que generen gran impacto, como las rutas Lima-Ica o Piura-Chiclayo. Asimismo, destacó tres puntos a tener en cuenta:

1. La regulación y la promoción de una estandarización e interoperabilidad para maximizar el futuro de carga.

2. Dar incentivos a la infraestructura de carga de manera similar a la que se da a los vehículos eléctricos (exoneración de impuestos o actualización de legislación).

3. Facilitar los incentivos al sector privado para que puedan invertir y optimizar el plan. Por ejemplo, a los centros comerciales, que pueden invertir en un cargador rápido y muchos de ellos ya tienen la potencia suficiente.

Un óptimo sistema de cargas para flotas

En esa misma línea, a fin de satisfacer las necesidades del mercado automotor de vehículos eléctricos, en el mercado ya se encuentra EcoStruxure for eMobility, una óptima solución integral que permite cubrir toda la cadena de valor de la electromovilidad. Los operadores de flotas y los fabricantes de automóviles necesitan acceso a una infraestructura de carga de movilidad eléctrica que sea segura y confiable, que reduzca los costos y acelere el tiempo de comercialización.

Se trata de un modo de carga inteligente o de gestión de abastecimiento que permitirá cargar cuando la tarifa eléctrica sea menor, sin generar un pico de potencia, monitoreando la flota, teniendo en cuenta cuántos vehículos son y qué energía necesita cada uno, ya que se puede reducir la fuerza instalada a la mitad”, explica Zorrilla acerca de los beneficios de este sistema.

También permite un programa de carga más conveniente para cada auto eléctrico. “Los cargadores se integran con el software para realizar esta optimización a fin de reducir la potencia máxima, así como los costos de energía asociados, de manera que se abastece según los contratos que tienen los clientes con las empresas eléctricas”, dice el experto de Schneider Electric.

La energía que consumimos aumentará año tras año, por lo que la electromovilidad equilibrará la balanza. Como explica Zorrilla, el sector eléctrico representa poco más del 20% de energía y casi el 70% de hidrocarburos, por lo que tenemos una altísima dependencia hacia ellos y “es momento de girar el timón”. El representante de Schneider Electric enfatiza que, si bien este cambio no nos tomará un año o dos, sino tres o cuatro décadas, el mensaje principal que debemos considerar es que el proceso de transición debe comenzar lo antes posible de forma óptimo, organizada y acelerada.


Escrito por: Periodista Electrotransporte
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